Nueva tarifa biométrica 9-11 para H-1B y L-1: DHS amplía su alcance desde el 9 de septiembre de 2026

Oficial de inmigración sellando un formulario de solicitud de visa en una oficina de USCIS, ilustrando la nueva tarifa biométrica 9-11 para H-1B y L-1

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó una regla final que amplía cuándo los empleadores deben pagar la Tarifa Biométrica 9-11 (9-11 Response and Biometric Entry-Exit Fee) en peticiones de visas H-1B y L-1. El cambio, oficializado por Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) el 10 de agosto de 2026, corrige la forma en que DHS venía interpretando la ley y entra en vigor el 9 de septiembre de 2026.

Si tu empresa emplea trabajadores con visa H-1B o L-1, o si vos mismo estás en proceso de una extensión de estatus, esto es lo que cambia y a quién afecta.

Qué dice la nueva regla, en concreto

Hasta ahora, existía ambigüedad sobre cuándo correspondía cobrar la Tarifa Biométrica 9-11 en peticiones de extensión de estatus (extension of status). DHS aclaró que esta tarifa se debe pagar en todas las peticiones de extensión de estatus, sin importar si aplica o no la tarifa de prevención y detección de fraude relacionada. Esto incluye explícitamente las extensiones que no implican un cambio de empleador.

En otras palabras: un empleador que simplemente renueva el estatus de un trabajador H-1B o L-1 con el mismo puesto y la misma empresa —sin ningún cambio— ahora también debe pagar esta tarifa. Antes, en muchos de estos casos, no se exigía.

La tarifa para peticiones de un otorgamiento inicial de estatus (primera vez que se obtiene la visa) no cambia: sigue aplicando igual que antes.

Cuánto es la tarifa

La Tarifa Biométrica 9-11 es de $4,000 para peticiones H-1B y $4,500 para peticiones L-1, según lo establecido por el Congreso en la Ley Pública 114-113. Estos montos no los fija DHS: están definidos por estatuto, y la nueva regla no los modifica — solo aclara en qué casos corresponde cobrarla.

La tarifa aplica a determinados empleadores de mayor tamaño (con 50 o más empleados en EE.UU., de los cuales más de la mitad tienen estatus H-1B o L-1), no a todos los peticionarios.

Por qué existe esta tarifa

Según la regla publicada, la Tarifa Biométrica 9-11 financia el cumplimiento del mandato del Congreso de implementar un sistema biométrico de entrada y salida (biometric entry-exit system). DHS explica que la corrección regulatoria es necesaria para alinear la aplicación de la tarifa con lo que exige la ley, tras haber recibido comentarios públicos sobre una propuesta previa (publicada el 6 de junio de 2024).

Qué significa esto para vos

Si trabajás en Recursos Humanos, inmigración corporativa o sos titular de una visa H-1B o L-1 cuya extensión se está preparando para después del 9 de septiembre de 2026, conviene revisar con anticipación:

Si tu empleador cae dentro de las empresas alcanzadas por esta tarifa

(50+ empleados, con más de la mitad en H-1B/L-1), y tu petición es una extensión de estatus —aunque no cambie nada más—, hay que presupuestar este costo adicional a partir de esa fecha. Las peticiones presentadas antes del 9 de septiembre de 2026

se rigen por las reglas vigentes hasta ese momento.

Fuente oficial

Esta información proviene directamente de la regla final publicada por DHS/CBP en el Registro Federal: 9-11 Response and Biometric Entry-Exit Fee for H-1B and L-1 Visas (Federal Register, Docket No. USCBP-2024-0009, RIN 1651-AB48).

Actualización (26 de agosto de 2026): DHS propuso además una nueva tarifa de 103.265 dólares para peticiones H-1B cap-subject. Es distinta de la tarifa biométrica 9-11 de este artículo y todavía es solo una propuesta en fase de comentarios públicos.

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento legal.

Si tu caso involucra una petición H-1B o L-1 en trámite, consultá con un abogado de inmigración o con el departamento de inmigración corporativa de tu empleador.

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